USO DE LAS TÉCNICAS
Se recomienda utilizar la técnica de Protección de la Pirámide previamente a cualquier proyección en el astral. Posteriormente, utilizar, al menos, una de las técnicas de meditación o relajación, y para aquellos que estén iniciados en Reiki, utilizar el símbolo de la Fuerza y el Símbolo de la Luz del Reiki, introduciendo entonces una afirmación como: " Hoy a tal hora me proyectaré astralmente a tal lugar o veré a tal persona ". Repetir dicha afirmación tres veces. Esto a la vez nos protege y nos ayuda a salir más fácilmente, subiendo nuestra vibración.
También es recomendable, durante el día, repetir afirmaciones similares a la anterior tres veces cada una, dado que la mente subconsciente no acepta las indicaciones normalmente ni la primera ni la segunda vez. Este ejercicio es muy bueno, ya que la mente realiza durante la noche aquello que planeamos y deseamos durante el día, proyectando de esta forma el cuerpo astral fuera del cuerpo físico para realizar dichos deseos o propósitos que no hemos alcanzado durante el día, y ordenar así, en la medida de lo posible, nuestra vida.
No olvidemos también que al cuerpo astral se le conoce en Oriente como el cuerpo de los deseos, por la tendencia que éste tiene de realizar durante el sueño los deseos y expectativas que insistentemente buscamos y no podemos realizar durante el día, calmando así nuestra mente y dando salida a la negatividad y frustraciones imposibles de realizar de otra forma. También se recomienda durante el día utilizar la técnica para alcanzar el “silencio mental”.
Debido a que cada uno de nosotros somos diferentes, alguna de las técnicas nos será más fácilmente asequible que otras; pero es primordial ralentizar y detener el pensamiento para alcanzar la vibración adecuada que nos permitirá una salida consciente al astral, por lo que se recomienda practicarlas todas ellas, dentro de nuestras posibilidades; y que la práctica y la perseverancia más que ninguna otra cosa, junto con la inspiración adecuada, serán lo que antes nos lleve a alcanzar nuestro objetivo.
